Bruselas, Bélgica.- La pequeña estatuilla de Mannaken orinando, bajo un arco de mármol situado en un costado de las esquinas de La Chéne y Etuve, ha congregado, como cada año, a miles de ciudadanos que le rinden pleitesía y le dirigen ruegos para que siga “salvando” a la patria, como dice la leyenda que lo hizo hace cerca de cinco siglos. Es la celebración cumbre del verano.
Bruselas, Bélgica.- La pequeña estatuilla de Mannaken orinando, bajo un arco de mármol situado en un costado de las esquinas de La Chéne y Etuve, ha congregado, como cada año, a miles de ciudadanos que le rinden pleitesía y le dirigen ruegos para que siga “salvando” a la patria, como dice la leyenda que lo hizo hace cerca de cinco siglos. Es la celebración cumbre del verano.
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