La explicación cientÃfica dice que los antojos que se producen en el primer trimestre del embarazo corresponden a los cambios hormonales que experimenta la mujer y la carencia de electrolitos, vitaminas y minerales debido a los cambios fÃsicos.
Junto con los antojos, la embarazada experimenta una sensibilidad extrema ante algunos olores como de café, cigarrillo, gasolina, que se vuelven insoportables para su olfato. Durante los primeros meses los antojos se inclinan hacia alimentos dulces, ácidos y salados como frutas rojas, chocolates, snacks de todo tipo o platos especiales como alguna receta única de la madre de la embarazada. Algunos de los alimentos que más odian las embarazadas durante este tiempo son los huevos, el pollo, el pescado, las verduras y las pastas.
Después tenemos los antojos que vienen después del primer trimestre y los médicos los relacionan con la necesidad de cariño y la emocionalidad excesiva que experimentan las mamas durante el embarazo. Dicen que los antojos en esta fase son la una forma indirecta de pedir cariño y atención. En esta fase suele darse lo que se llama el sÃndrome de empollar que se manifiesta en el hombre con un hambre excesiva e igual de exótica que los antojos de su esposa.
El consejo para los padres y familiares de una embarazada es: consentir el antojo en la medida de lo posible, ya que esto demuestra a la embarazada de que la acompañan y la cuidan. También hay que ponerles lÃmites, no vaya a ser que la futura mama se pase todo el dÃa comiendo chucherÃas, ella debe tener en claro que lo primero es la alimentación equilibrada para su salud y la del niño.