
Hay una forma de servir el sushi que gana terreno en el mundo y que combina todos los placeres de la carne: el nyotaimori, un formato de servicio en donde la bandeja es el cuerpo de una hermosa y sensual señorita.
En Londres, Los Angeles, New York y París, cada vez más lugares sirven piezas de la más refinada comida japonesa sobre un cuerpo desnudo –solo se cubren las partes pudendas- usándolo como una verdadera bandeja humana, para que cada bocado llegue a los 36,5ºC, la temperatura ideal para concentrarse en su textura y sabor. El ritual prohíbe hablar, toca o rozar a la mujer en servicio.
De Europa a América, el nyotaimori –que en nipón literalmente significa bandeja de mujer- dio la vuelta al globo y llegó también a América Latina. En Buenos Aires, por ejemplo, ya hay un establecimiento que ofrece esta opción. El lugar se llama L’Averno y queda en la céntrica avenida Corrientes. Allí, han reemplazado a las geishas niponas por las lindas y pulposas chicas argentinas.
TAMBIEN, HOMBRES DESNUDOS
Como era de esperar, esta práctica no es menos que polémica. Abundan los post en la red que denuncian la degradación de la mujer a una bandeja, un mero objeto decorativo y sexual al que se le exige prestancia y temperatura. O aquellos otros, en donde se afirma que se trata de un severo caso de discriminación hacia el género. En respuesta, el nantaimori no se hizo esperar: con ese nombre se conoce a la misma práctica pero servida sobre un hombre, como para que las chicas también tengan su fetiche.
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