
Lo afirma un dicho popular: << Siempre queda un poco de perfume en las manos de quien ha regalado una rosa>>. Por eso, uno que da gracias no solo impregna un aire positivo en el ambiente, sino tambien en si mismo, con un poder para transformar lo que le rodea. Senor Jesus, quiero darte gracias porque me diste la vida. Gracias por la aventura de nacer y crecer. Gracias por mi familia, mis amigos, mis vecinos. Gracias porque me abriste los ojos para ver y conocerte. Gracias porque siempre me has acompanado. Gracias porque se que estas esperandome cuando haya terminado de servirte aqui. Gracias mi Senor. Amen. Levantate, Oh Dios, Y Juzga La Tierra. "NO HA VUELTO MAS QUE ESTE EXTRANJERO PARA DAR GLORIA A DIOS?". Buenos Dias.! EJIDO,AGUILAS{JRP.Jr}
No hay comentarios:
Publicar un comentario