Conozca la historia de Aquilino Gonell, el dominicano al que EEUU entregó el mérito civil más alto - Soydelejido.com

Breaking

BANNER 728X90

lunes, 16 de enero de 2023

Conozca la historia de Aquilino Gonell, el dominicano al que EEUU entregó el mérito civil más alto

 

El dominicano Aquilino Gonell, fue reconocido por la Casa Blanca con el mérito civil más alto de los Estados Unidos, la medalla presidencial, tras enfrentarse al caos en el Capitolio.

Tras pasar dos años del ataque, el viernes 06 de enero de este año, el presidente de los Estados Unidos Joe Biden, concedió la “Medalla Presidencial para Ciudadanos” a 14 personas, algunas de ellas a título póstumo por enfrentarse de manera heroica a la multitud en el Capitolio.

El equipo de Nuria Investigación Periodística se contactó con Gonell, a través de una entrevista telefónica para conocer su historia.

Luego de que el pasado 06 de enero de 2021, el caos se apoderó de uno de los lugares más importantes de los Estados Unidos, el Capitolio, edificio que alberga las dos cámaras del Congreso de los Estados Unidos, y donde legisladores que acababan de tomar posesión de sus cargos, comenzaban a contar los votos del Colegio Electoral para elegir al nuevo presidente, tras las elecciones del 2020.

Mientras esto pasaba una turba de más de 15 mil simpatizantes del ex presidente Donald Trump irrumpieron en el lugar, enfrentándose a decenas de agentes de policía que sufrieron múltiples heridas,  un asalto sin precedentes que resultó en un toque de queda, con un centenar de agentes heridos y cinco fallecidos entre ellos uno de los policías.

Al ser abordado vía entrevista telefónica sobre ¿Cómo se sintió en ese momento, cuando recibió la más alta consideración civil de ese país, como lo es esa medalla?

Aquilino sostuvo “Bueno, muchas gracias por tenerme en tu programa. Para mí fue un honor ser la representando el país y a nosotros los dominicanos. Y también un orgullo al el presidente de los Estados Unidos a darme la medalla y solo hice mi trabajo y no esperaba más o menos como dicen”.

Apuntó a la pregunta de que si en algún momento pensó que podía ser posible recibir ese reconocimiento, esa medalla,  que “el trabajo que yo hice el 6 de enero de 2021 no fue para buscar una medalla dos años después al trabajo que hicimos, que hice yo y mis compañeros, fue algo grande. Prevenimos, prevenimos a la pérdida de vida dentro del Capitolio y sigue un buen anclaje. Pero al y le agradezco que que mi trabajo, mi trabajo y mi labor ha sido reconocida”.

En efecto,  aun sin esperar el reconocimiento, recibirlo es un momento de mucho orgullo, pero detrás de la medalla hay mucho dolor y sacrificio. Ese 6 de enero se preparó con todos los protocolos habituales del momento, el equipo del capitolio no estaba avisado de la situación, nadie se esperaba que se convirtieran en un blanco, algunas opiniones en las redes pero nada concreto que pudiera haberlos preparado.

En cuanto a cómo ha sido su vida luego de ese incidente en que salió con lesiones físicas y que todavía tiene secuelas,  Gonell expresó que “ha sido muy difícil. Se puede el 6 de enero de 2021. Tuve varias lesiones en mi pie derecho. Tuve una cirugía Tengo cuatro tornillos y una y un pedazo de metal ahí. Como quien dice, me unieron y en el brazo izquierdo tengo también, tuve una cirugía de, como, una hora y media. Tengo cierto, ciertas restricciones en el brazo. Gracias a Dios lo puedo mover bastante, pero aún así tengo dolores. De vez en cuando depende que movimiento o que trate de hacer. A igual que el el, las cicatrices mentales y el trauma que uno pasa”.

Con relación a si en algún momento pensó que podía morir, al recibir tantos golpes, incluso le dieron con lanzas, bates, banderas

Aquilino manifestó “si hubieron varios momentos en que no podíamos hacer nada, ni los otros oficiales ni yo tampoco. Estábamos dentro del túnel, en el Capitolio, en la parte oeste, que es donde sale el presidente, cuando es cuando los van a juramentar, es en un espacio bien, bien pequeño, pero ahí la turba nos estaban tratando de forzar hacia adentro, haciendo su esfuerzo para entrar. Y como yo estaba al frente de la batalla de los policías, estaba en la misma, delantero estaba siendo aplastado a la misma vez por mis propios compañeros y también por  la turba también, porque como te dije, estoy en el medio y ni siquiera podía mover mis brazos. O hubo otro momento en que tenía temor de que me arrastraran dentro de la del de la huelga, como te digo. Así mismo como le pasó a Mike. Mike es un policía de Metropolitan Press. Y a él. Él me reemplazó a mí. Y como a los tres minutos a él lo arrestaron. El sostuvo lesiones a golpes, a puños. Le pusieron un taser. El otro botaron varias veces en cuello. Tuvo un paro cardiaco. Estaba inconsciente. Y para mí. No tengo duda de que si él no me hubiera reemplazado, lo que le pasó a él me hubiera pasado a mí”.

Afirmó que, “el policía vive y que si acaba con el trauma. Incluso escribió un libro. Se llama Holderlin. Agarrándola, manteniendo la línea. Refiriéndose al esfuerzo que otro compañero mío y yo hicimos”.

“Sostuvimos la línea de policía enfrentando a más de 15.000 personas tratando de entrar por esa entrada”, dijo.

Al responder  sobre lo tedioso del proceso, el juicio y las investigaciones del proceso, indicó “yo mismo he identificado por lo menos 40 personas o más que me atacaron ese día y apenas vamos por como cuatro o cinco personas en la corte. A muchos todavía no han sido identificados. Si yo sé en video, yo sé que soy yo, pero la otra persona nos ha. El FBI todavía no ha identificado mucho de la persona que me asaltaron a mí o el trauma. Esto para mí va a ser a largo plazo y aún así, retirándome de la policía, esto me va a seguir por el resto en mi vida. Como te dije, las lesiones que tengo ya y el trauma es de por vida, no es algo mágico que se me va a quitar”.

Gonell, explicó sus motivos que lo motivaron a hacer un libro, tras la historia que vivió y que pronto se publicará, indicando que “el libro se llamará Escudo Americano. El título del escudo quiere decir varias cosas que  yo enfrenté aquí desde que llegué a los Estados Unidos de pequeño. Es la típica historia de un inmigrante que trata de sobresalir y con mucho esfuerzo y que sobresale mucho. Muchas a impedimento a la falta del inglés, economía, el racismo, discriminación y cosas así, que gracias a Dios han mejorado a través de mis años, pero al principio fueron muy difícil. Muchas de esas cosas también en la educación, a lo cual me llevaron a hacer la. Entregarme al ejército americano”.

Este dominicano de 42 años, estuvo en la guerra de Irak en el año 2004 por doce meses, viviendo momentos muy fuertes, precisamente al llegar de la guerra terminó la aplicación que había iniciado un año antes para la posición en el capitolio, donde se desempeñó por 16 años y medio como oficial de policía, en el 2018 ascendió a Sargento y luego del enfrentamiento del 06 de enero mientras se recuperaba tomó el examen para Teniente, casualidades de la vida, el mismo día que se entera que lo había pasado. Los doctores le recomiendan retirarse por su salud física y mental, fruto del enfrentamiento. Ya con las maletas listas para su retiro pero aun sin haberlo hecho de manera oficial, un día encontró en su computador de la oficina, una fotografía del ex presidente Donald Trump, así que sin pensarlo el 17 de diciembre del año pasado decide irse, faltando 7 años para su retiro mandatorio.

“Para mí eso fue inesperado porque nunca le nunca le he hablado mal de mis compañeros. A No sé como te digo, no sé si fue un relajo o un chiste para ellos, pero para mí no fue un chiste. Eso es como un trastorno y me sentí muy mal y ese fue el último día que estuve ahí, en octubre”, indicó.

Dijo entender que Donald Trump, debe ser procesado por ese hecho, detalló que “claro, por supuesto. Lo único es el detalle es que muchas de las cosas que un presidente hace esta y la hace, no importa como la haga, es inmune a muchas cosas. So espero que el Departamento de Justicia espero que le pongan los cargos que corresponden si tienen evidencia, obviamente sí. Lo cual yo creo que hay suficiente”.

Afirmó que de no ser procesado el expresidente se sentiría un poco frustrado, pues es algo muy personal para él, las heridas físicas y emocionales, sienten que le robaron su tranquilidad, su bienestar y su carrera que tanto amaba.

Aquilino, proyectó lo que piensa hacer tras escribir el libro, considerando que “honestamente, no sé. Todavía estoy tomándome un tiempo para. Para ver que. Que hago? Apenas acabe de escribir el libro. Y yo le puse el título. Como te dije. Escudo americano. Espero que sea un éxito. Espero que la gente lo compren y. Y se den cuenta de. De mi historia. De. De la historia de un inmigrante que ha sacrificado bastante no solamente para este país en el ejército. Ah, pero también como policía, al igual que en conozcan también mis raíces de donde yo vengo”.

Resaltó haber recibido una llamada del presidente de la República, Luis Abinader, por lo que le reiteró una petición que dijo le había hecho, argumentado: “creo que fue en septiembre o agosto. Por ahí hablé con él personalmente y le dije mis inquietudes, especialmente en mi campo dominicano, allá en Los Limones de Wyoming, a lo que le hice una un requisito de que si me podía ir no podía ayudarle a mí y a mi pueblo en una carretera de 15 kilómetros y estamos esperando a ver si se da eso. Obviamente mucho al gobierno dominicano han prometido hacerlo y cada vez que llueve esa carretera es impasable. Espero que sí me escuche y que esta vez sí se cumpla, ya que estoy siendo reconocido por no solamente por el presidente americano, sino por muchas personas alrededor del mundo”.