Un grupo de científicos internacionales, entre ellos investigadores de la NASA, alertó sobre la posibilidad de que el asteroide 2024 YR4 impacte la Luna en diciembre de 2032, con una probabilidad estimada del 4%. El hallazgo ha generado preocupación en la comunidad espacial debido al riesgo de que el choque libere grandes cantidades de escombros capaces de poner en peligro satélites, astronautas y futuras misiones.
El análisis, publicado el 15 de septiembre en el repositorio arXiv y aún pendiente de revisión por pares, advierte que el impacto podría multiplicar hasta 1.000 veces los niveles normales de micrometeoroides en pocos días, lo que amenazaría la seguridad de la órbita terrestre baja.
El asteroide fue detectado en diciembre de 2024 por el Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides en Chile. En un principio, se temió un posible choque contra la Tierra, pero esa hipótesis fue descartada. El riesgo actual se concentra en la Luna y sus repercusiones en el entorno orbital terrestre.
Con un diámetro estimado de hasta 67 metros, 2024 YR4 tendría la capacidad de destruir una ciudad si impactara directamente sobre la Tierra, según los expertos citados por NBC News. No obstante, la masa y composición interna del objeto aún son desconocidas, lo que dificulta calcular con precisión los efectos de un eventual impacto o las medidas para desviarlo.
Estrategias en debate
El informe examina posibles métodos de intervención. Entre ellos, la “disrupción robusta” con explosivos nucleares, que fragmentaría el asteroide antes de su llegada a la Luna. Sin embargo, esta opción nunca se ha probado en el espacio y podría generar un campo de escombros igualmente peligroso.
Otra alternativa es el impacto cinético, técnica que la NASA ya ensayó en 2022 con la misión DART, al desviar la órbita del asteroide Dimorphos mediante el choque de una nave. Para aplicar esta estrategia a 2024 YR4 sería indispensable conocer con exactitud su masa y estructura.
Precaución oficial
Consultada por NBC News, Kelly Fast, oficial interina de defensa planetaria de la NASA, aseguró que no existen planes inmediatos para desviar el asteroide. Subrayó que nuevas observaciones, incluidas las del telescopio James Webb, podrían incluso reducir la probabilidad de impacto a 0 %.
Implicaciones internacionales
Más allá de lo científico, el debate abre también un frente diplomático. La eventual utilización de explosivos nucleares en el espacio podría aumentar tensiones entre potencias como Estados Unidos, China y Rusia, todas con planes de instalar presencia permanente en la Luna durante la próxima década.
Lo que sigue
La prioridad inmediata será recopilar más datos sobre la trayectoria y características físicas del asteroide. Solo con esa información se podrá decidir si se requiere una misión de desvío y qué tecnología sería más efectiva.
De confirmarse el riesgo, un impacto de 2024 YR4 en la Luna no afectaría directamente a la vida en la Tierra, pero sí comprometería infraestructuras críticas de telecomunicaciones, navegación y exploración espacial, advirtieron los investigadores.
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