Adamuz, Córdoba.– Ana GarcÃa Aranda, de 26 años, una superviviente del choque de trenes ocurrido en Adamuz, Córdoba, viajaba en el vagón 7 del tren Iryo que cubrÃa la ruta desde Málaga, acompañada de su hermana Raquel, de 32 años, el novio de esta y el perro de ambas, Boro, en un accidente que marcó profundamente a su familia. Este trágico evento no solo dejó secuelas fÃsicas, sino también emocionales, que afectarán a todos los involucrados. La historia de Ana y Raquel es un recordatorio de lo frágil que puede ser la vida y de la importancia de valorar cada momento.
Tras el violento impacto, Ana logró sobrevivir, pero su hermana permanece en estado crÃtico en un centro hospitalario. Según relató, Raquel, quien está embarazada, habrÃa resultado gravemente herida al intentar proteger al animal durante el accidente. “Creo que se golpeó tratando de cuidarlo”, expresó con angustia. Este gesto de amor hacia su perro es un reflejo del profundo vÃnculo que las hermanas y Boro compartÃan. La familia ha estado enfrentando esta situación con una mezcla de esperanza y desesperación, tratando de mantenerse unida en estos momentos crÃticos.
El perro, Boro, que ha convivido con ellas durante siete años y al que consideran parte de la familia, desapareció tras el siniestro. Ana aseguró que, aunque aparentemente el animal no presenta heridas, no ha sido localizado desde el momento del choque. “Si no puedo hacer nada por ella, al menos que pueda encontrar a Boro”, manifestó. La búsqueda de Boro se ha convertido en un sÃmbolo de esperanza para la familia, y muchos vecinos se han unido a la búsqueda, mostrando la solidaridad de la comunidad en tiempos de crisis. Las redes sociales también han jugado un papel crucial, permitiendo que las fotos de Boro se compartan ampliamente en un intento por encontrarlo.
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