Un equipo de exploradores submarinos localiza en las Bahamas los restos arqueológicos de seis barcos hundidos por auténticos piratas del Caribe
Un equipo de exploradores de navíos naufragados ha encontrado en aguas de las Bahamas restos de seis barcos hundidos por verdaderos piratas caribeños.
Los míticos delincuentes del mar estuvieron firmemente establecidos en la isla de Nueva Providencia entre los siglos diecisiete y dieciocho de nuestra era.
Los investigadores han hecho públicos sus hallazgos históricos en un portal digital especializado en la búsqueda constante de valiosos tesoros submarinos internacionales.
Los expertos recuerdan que estos seis barcos pertenecen a la edad de oro de la piratería descubiertos gracias a un permiso gubernamental especial.
Los pecios pertenecen a la edad de oro de la piratería cuando la ciudad de Nasáu era la base operativa de Barbanegra
El Gobierno de Bahamas concedió una autorización exclusiva nunca antes otorgada a los investigadores para explorar las profundidades marinas de la región caribeña.
Estos son los primeros barcos que se encuentran de aquella época dorada comprendida entre la última década del siglo diecisiete y el dieciocho.
En aquellos tiempos la ciudad de Nasáu era la base principal de ataque de piratas emblemáticos como el temido Barbanegra y Henry Avery.
Las costas caribeñas también fueron el refugio operativo de personajes históricos como Calico Jack Rackham y la famosa mujer pirata llamada Anne Bonny.
Los arqueólogos encuentran valiosos cañones de hierro y municiones utilizadas por los corsarios para atacar a las tripulaciones enemigas
Entre los objetos encontrados en el fondo del mar hay cañones de hierro una piedra de afilar espadas y sables de combate naval.
Las brigadas de rescate también recuperaron varias balas de mosquete material usado para lanzar un fuego devastador sobre todas las tripulaciones enemigas.
No parece haber pecios enteros en la zona porque era práctica común de los piratas quemar por completo las naves comerciales saqueadas.
Tras el pillaje de un navío y su carga los delincuentes debían deshacerse rápidamente de las pruebas del crimen ante las autoridades coloniales.
Los piratas quemaban las naves capturadas para borrar las evidencias de sus crímenes ante las autoridades coloniales de la época
Quemar los barcos en la costa era su táctica infame de esconder el pillaje cometido contra las embarcaciones de las potencias europeas.
Los piratas caribeños jamás respetaron los distintos armisticios y treguas firmados entre los reinos de España y de Inglaterra en el Atlántico.
Los acuerdos bilaterales buscaban proteger el millonario comercio transatlántico pero los corsarios atacaban los convoyes cargados de riquezas de forma muy violenta.
Los españoles sabedores de que Nasáu era un verdadero nido de piratas arrasaron y quemaron por completo la ciudad en el año mil.
Un carguero inglés construido en Londres es el único navío identificado en esta importante expedición científica e histórica
De los restos encontrados en esta expedición marina el único navío identificado hasta el momento no es español sino muy probablemente de origen.
Las evidencias sugieren que se trata de un carguero construido en Londres hacia el año mil setecientos cuarenta según los análisis preliminares.
Los restos de esta embarcación británica consisten en botellas de vino pipas de tabaco mapas antiguos y diversos documentos oficiales de comercio.
Los objetos encontrados demuestran que Nasáu se convirtió en un puerto comercial más tras recuperarse de la total destrucción sufrida años atrás.
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