Santo Domingo, RD. –El robo de teléfonos celulares es el delito más cometido en la República Dominicana, seguido por el robo de motocicletas y la sustracción de metales, que incluye contadores eléctricos y tapas de imbornales o filtrantes. Así lo informó la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso.
La magistrada explicó que el Ministerio Público trabaja en coordinación con las empresas telefónicas para inhabilitar los celulares robados una vez se recibe la denuncia, con el propósito de que pierdan su valor en el mercado ilegal y reducir este tipo de delitos.

Destacó que una de las principales novedades del nuevo Código Penal es que el robo de teléfonos celulares será considerado un robo agravado, sancionado con penas de 10 a 20 años de prisión.
Robo de metales genera pérdidas millonarias al Estado
En relación con el robo de metales, Reynoso señaló que las investigaciones han determinado que muchos delincuentes venden un contador eléctrico por apenas 70 pesos, mientras que al Estado le cuesta más de 300 dólares reemplazar cada unidad.
"Nosotros en las investigaciones hemos tenido casos en que venden un contador hasta por 70 pesos, pero le cuesta al Estado más de 300 dólares colocarlo", indicó la procuradora.
Casos en los que el robo será agravado
La jefa del Ministerio Público explicó que el nuevo Código Penal establece penas de 5 a 10 años de prisión para diversas modalidades de robo agravado, entre ellas cuando: Si se utiliza un vehículo de motor para cometer el delito; si se comete en una terminal o lugar de acceso al transporte público.
El robo va acompañado o seguido de la destrucción o deterioro significativo de bienes de la víctima; si se utiliza máscara o disfraz, si ocurre en un establecimiento destinado al depósito o retiro de valores o mercancías, si se comete durante la noche. Y si el responsable es empleado o asalariado de la víctima.
Asimismo, reiteró que cuando el robo recaiga sobre un teléfono celular, la pena aumentará de 10 a 20 años de prisión, al tratarse de una modalidad especialmente agravada.
También será considerado robo agravado cuando el delito se cometa contra una persona que haya sufrido un accidente o se encuentre en estado de indefensión, así como cuando la sustracción recaiga sobre dispositivos electrónicos o piezas de vehículos.
Política criminal basada en estadísticas
Reynoso explicó que estas modificaciones responden a los indicadores de criminalidad registrados en el país.
"¿Por qué se han establecido estos agravantes? Porque la política criminal tiene que construirse sobre la base de indicadores. Si las estadísticas muestran que lo que más se roba en República Dominicana son los teléfonos celulares; si esos indicadores reflejan que incluso se producen homicidios para despojar a una persona de su celular; y si esos equipos luego son utilizados para cometer otros delitos, como estafas telefónicas, entonces el legislador entiende que se trata de un robo agravado acorde con la realidad nacional", expresó la magistrada.
Como ejemplo, señaló que cada país adapta su legislación a sus principales problemas de criminalidad.
"Si usted observa algunos países árabes, existen sanciones muy severas y numerosas leyes relacionadas con el terrorismo. Nosotros también las tenemos, pero no con la misma amplitud, porque esa no es nuestra realidad", afirmó.
Estafas agravadas e inmobiliarias
La procuradora también informó que el nuevo Código Penal contempla un tratamiento especial para las estafas agravadas.
Explicó que existen procesos judiciales en los que un solo caso de estafa piramidal ha dejado hasta 4,000 víctimas, razón por la cual estas conductas recibirán sanciones más severas.
Asimismo, indicó que, como resultado de la reforma contenida en la Ley 44-26, que modifica 27 artículos del nuevo Código Penal Dominicano, las estafas inmobiliarias serán consideradas estafas agravadas, independientemente del monto económico involucrado.
La procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, ofreció estas declaraciones durante un taller de formación sobre el Nuevo Código Penal Dominicano, impartido a periodistas especializados en la cobertura de la fuente judicial.
¿Qué son las tapas de imbornales y filtrantes?

Las tapas de imbornales y filtrantes son rejillas o cubiertas de seguridad instaladas sobre el sistema de drenaje pluvial. Su función es permitir el paso del agua de lluvia hacia el alcantarillado y prevenir accidentes que puedan afectar a peatones y conductores.


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