Combinación. Con el blanco como base de la decoración, se hace más fácil combinar el resto de los elementos ornamentales. |
Santo Domingo.- Una de las tendencias decorativas más fuertes de esta temporada es la ausencia de color, es decir, el uso abundante del blanco. Ya se trate del mobiliario o los ornamentos, la pureza de este tono lo llena todo. “Eso es lo que da armonÃa a la decoración”. Esta tendencia, según ella, se origina en la preocupación por el medio ambiente y en el combate al cambio climático.
“Los colores frÃos y los espacios abiertos son los que ayudan a contrarrestar el calor”, comenta, “pero como no todos pueden gozar de un espacio abierto y grande, se usa el blanco para crear esa sensación”, asegura.
Esa sobreabundancia de blanco en el hogar facilita la colocación de detalles o puntos focales de color como cojines, cortinas o cuadros, que en este caso habrán de ser de tono marrón –como manda el otoño–, turquesa, fucsia o verde.
EL BRILLO DESPLAZA A LAS HOJAS SECAS
Como haciendo un guiño a las festividades de fin de año, la decoración de la temporada se caracteriza también por el brillo. Piedras, cristales y apliques aparecen en floreros, cojines y cortinas. Esta moda puede usarse sin miedo gracias a la decoración en blanco. “El blanco puedes cargarlo y no se verá de mal gusto”
Y si se anima a poner un toque estampado en medio de tanto brillo y pureza, olvÃdese de las hojas secas. Los esquemas tradicionales se rompen y las flores, aunque sea sólo en siluetas o diseños abstractos, ya no se limitan a la primavera; también se usan en este ficticio otoño caribeño.
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